BOLETÍN
ARTICULACIÓN CIUDADANA LA REINA

Tocata por una nueva cultura.

En Plaza Chile-Perú.

Ximena Salazar.

Periodista.

Articulación Ciudadana La Reina.

 

 

 

 

 

A meses de ser votada nuestra nueva Constitución, la discusión se instala

entre los distintos sectores que componen nuestra sociedad.

Cultura es de los más importantes. ¿Cultura en la nueva Constitución? o

¿una nueva Constitución como parte de nuestra cultura?

 

La semana pasada más de 1.206 exponentes de la cultura nacional hicieron público su apoyo a la nueva Constitución e invitaron a toda la ciudadanía a aprobarla el 4 de septiembre próximo.  Ese mismo día, 22 de mayo, cuando salió la noticia en la prensa, varios vecinos de La Reina se juntaban en la plaza Chile-Perú bajo el emblema de Cultura y nueva Constitución, en una actividad organizada por la Asamblea plaza Chile-Perú.

 

A las 16:00 en punto comenzó la música de Inguds, banda de jóvenes reininos que - muy rockera y virtuosamente - abrigaron esa tarde de domingo. Temas propios, otros covers, hicieron perder el frío y la pereza a los visitantes. Sonaban bien, las propuestas del bajo, guitarra y batería daban impulso para salir de la silla y moverse un poco. Más tarde hubo una caminata por el sector para conocer el proyecto ciudadano Parque del Agua o lo que fuera centro recreacional de la Emos (Empresas Metropolitana de Obras Sanitarias), que hoy se plantean recuperarlo para la ciudadanía.

 

Este encuentro en la plaza que sorprende al vecindario, con música en vivo hecha y tocada por vecinos muy jóvenes, una ruta patrimonial, un domingo por la tarde, es razón demás para apoyar una nueva Constitución. ¿No creen?

 

¿Por qué los artistas deciden apoyar este nuevo marco nacional?. Sumado a la razones que se entienden desde sus inicios, como lo es la legimitimidad de escribir un nuevo proyecto de país entre todas y todos, 7 puntos claves son los que emiten los artistas en su comunicado de aprobación que se sintetizan en: El reconocimiento y garantía de un conjunto sustantivo de derechos fundamentales, entre ellos el derecho a la libertad de creación y la no censura, a la libertad de creencias espirituales y religiosas, a la libertad de información y comunicación, el derecho de propiedad, el derecho de autor y derechos de intérpretes o ejecutantes sobre sus interpretaciones o ejecuciones; y, por cierto, de “importantes derechos sociales como por ejemplo, los derechos a la salud, educación y vivienda”, afirmó Nona Fernández, dramaturga, en aquella declaración pública.

 

Cultura es todo lo que nos rodea, lo que creamos, olemos y percibimos por nuestros sentidos. La ciudad, el campo, el mar establecen rutinas que son cultura, visibillzada muchas veces por el artesano, escultor, cineasta, músico, arquitecto, etc. El llamado también es a mirar dentro nuestro, cómo reaccionamos y qué nos aporta una pieza artística, un proyecto urbano, dónde nos conecta, cómo crea identidad y pertenencia, cómo nos humaniza.

 

Las canciones y acordes de Inguds esa tarde nos llenaron de vigor, y de ganas de ser músicos espontáneos. Una banda compuesta por tres chicos veinteañeros, que se conocen desde el colegio, aficionados a la música desde los 12 años, unidos por la intrepidez creativa de The Beatles, “que al momento de hacer música, no se ponen límites” - nos explica Pablo, uno de ellos, con su cara llena de vida. Esa, seguro, es la sensación que queda después de una hora y media de expresión musical frente a un público cercano, de vecinos que visitan la plaza, vibran con los acordes y luego caminan por sus senderos.

 

Pero los Inguds quieren vivir de esto y se organizaron para ello, estudian Biología, Ingeniería Comercial y - en preparación - Ingeniería en sonido.  Sin duda, una nueva Constitución que ampare estos derechos e identidad, como lo es la propuesta artística, el patrimonio, es una buena Constitución. Y una nueva Constitución es parte de nuestra actual identidad. Identidad virtuosa que habrá que salir a las calles para defenderla.

 

 

La cultura es la memoria del pueblo,

la consciencia colectiva de la continuidad histórica,

el modo de pensar y de vivir.

Milan Kundera, escritor checoslovaco