BOLETÍN
ARTICULACIÓN CIUDADANA LA REINA

Desde los orígenes de la humanidad a la nueva Constitución:

EL DERECHO A CUIDAR, A SER CUIDADAS Y A CUIDARSE DE TODAS LAS PERSONAS

 

Soledad Parada

Socióloga

Articulación Ciudadana La Reina

 

 

 

 

“Hace años, un estudiante le preguntó a la antropóloga Margaret Mead sobre lo que consideraba el primer signo de civilización en una cultura. El estudiante esperaba que Mead hablara sobre ollas de barro, herramientas de caza, piedras de afilar o artefactos religiosos. Pero no. Mead dijo que la primera evidencia de civilización fue un fémur fracturado de 15.000 años de antigüedad encontrado en un sitio arqueológico. En sociedades sin los beneficios de la medicina moderna, se necesitan aproximadamente seis semanas de descanso para la curación de una fractura femoral. Este hueso se había roto y luego sanado.

Para que esa persona hubiera sanado alguien se había hecho cargo de ella. Esta es, según Margaret Mead, la medida de la civilización:  cuando cuidamos al otro “.  (Porto, 2020).

 

La nueva Constitución contendrá el derecho a ser cuidado, señalando que “Todas las personas tienen derecho a cuidar, a ser cuidadas y a cuidarse desde el nacimiento hasta la muerte”. Agrega que “El Estado se obliga a proveer los medios para garantizar que este cuidado sea digno y realizado en condiciones de igualdad y corresponsabilidad”. 

 

La norma propuesta propicia la creación de un Sistema Integral de Cuidados, que “tendrá un carácter estatal, paritario, solidario, universal, con pertinencia cultural y perspectiva de género e interseccionalidad. Su financiamiento será progresivo, suficiente y permanente. El sistema prestará especial atención a lactantes, niños, niñas y adolescentes, personas mayores, personas en situación de discapacidad, personas en situación de dependencia y personas con enfermedades graves o terminales. Asimismo, velará por el resguardo de los derechos de quienes ejercen trabajos de cuidados”.

 

Además, la propuesta de Constitución agrega otra norma en que se reconoce el trabajo doméstico y de cuidados, señalándose que “El Estado reconoce que los trabajos domésticos y de cuidados son trabajos socialmente necesarios e indispensables para la sostenibilidad de la vida y el desarrollo de la sociedad, que son una actividad económica que contribuye a las cuentas nacionales y que deben ser considerados en la formulación y ejecución de las políticas públicas” (Convención Constitucional, 2022).

Estos derechos, que atañen a toda la sociedad, son especialmente importantes para las mujeres. Como sabemos, las cuidadoras somos mayoritariamente nosotras. Según datos de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo, el 68,8% del trabajo de cuidados no remunerado entre la población de 15 años y más es realizado por mujeres. En promedio, ellas destinan 5,9 horas a estas labores en un día (con un 98,5% de participación), mientras que ellos apenas 2,7 horas (con un 94,3% de participación). (INE, 2015).

 

La inclusión de los cuidados en la nueva Constitución es un triunfo de la lucha de las mujeres, que hemos sostenido desde hace mucho tiempo. Para que la sociedad funcione debe existir no solo producción sino también reproducción. Y es en esta última donde entran los cuidados. Porque para que la sociedad se reproduzca no solo hace falta tener nueve meses a un nuevo ser en nuestro vientre, sino que criarlo y cuidarlo.  y amarlos de por vida (todos hemos experimentado que el único amor incondicional es el que tenemos hacia nuestros hijos).

 

Es la victoria del movimiento feminista en las calles. Baste recordar las expresiones de las canciones en en los llamados a la huelga feminista : “sin nosotros para el mundo o si cualquiera en la familia hoy quiere comer tortilla o le duele la barriga, tendrá que hacérselas solo…”

 

Es también el resultado del trabajo incansable de la agrupación Yo cuido, Asociación de Cuidadoras no remuneradas de personas con dependencia que, según su propia definición, el cuidado “debe ser un derecho de todas y todos, que se han unido y han luchado día a día por el reconocimiento del trabajo de cuidados y por vivir una vida digna”.  Esta organización nació en Quilpué, en la Región de Valparaíso, y hoy se ha extendido a todo el país, cumpliendo un papel vital en la recolección de firmas para una Iniciativa Popular  de Norma, mecanismo de participación popular mediante el cual una persona o grupo de personas podía presentar a la Convención Constitucional una propuesta de norma. Cumplieron también un rol fundamental junto con algunas constituyentes, en la obtención del apoyo transversal para ser aprobada en la comisión y en el Pleno de la Convención.

 

Porque por fin la Constitución permitirá abrir paso a un Sistema Nacional de Cuidados, trabajaremos para lograr APROBAR la Constitución escrita con la participación de tantos, con la sangre, las vidas y los ojos de tantos.Vamos que se puede! Con todo sino pa´ que!

 

 

 

Referencias

 

  • Convención Constitucional. (2022). OFICIO N° 714. Santiago de Chile: Convención Constitucional .
  • INE. (2015). Encuesta Nacional de Uso del Tiempo. Santiago de Chile: INE.
  • Porto, C. W. (2020). Do fêmur à vida quebrada | . https://iela.ufsc.br/noticia/do-femur-vida-quebrada: IELA - Instituto de Estudos Latinoamercanos. Universidad de Santa Catarina.