BOLETÍN
ARTICULACIÓN CIUDADANA LA REINA

Colombia, una “potencia mundial de la vida”.

Por Ramiro Mariño.

Articulación Ciudadana La Reina.

 

 

 

 

 

Escribí el 31 de Mayo pasado, después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, que pese a que Gustavo Petro llegó con la primera mayoría, más del 40% de votantes, y que quien le siguió y sería su contendor en segunda vuelta, Rodolfo Hernández sólo había obtenido un poco más del 28% de los votos, le sería muy difícil a la izquierda ganar la presidencia pues con toda evidencia toda la derecha con un largo historial en el poder de más de 100 años, se plegaría en apoyo de quien era alternativa a Petro; así el contendor fuera una persona nueva en política, sin experiencia de gobierno salvo una rápida alcaldía en una ciudad del nororiente colombiano, sin un programa político y mucho menos con un grupo político que lo soportara,  salpicado por innumerables escándalos de autoritarismo, populismo e incluso corrupción por actos con investigaciones en curso.

 

Describí que además del apoyo de la derecha a Hernández como su única alternativa, el miedo visceral a la izquierda, al Castro-Chavismo, pero muy especialmente a la historia guerrillera colombiana, en la cual Petro participó en los años 80, y pese a haberse acogido a un acuerdo de paz a finales de los 80, de haber apoyado la Constituyente de 1991, de haber sido alcalde de Bogotá, congresista de la república durante más de 15 años y de haber demostrado una lucha frontal contra la corrupción a riego de su vida, pese a su vida pública y seguramente a causa de su lucha contra las élites, la arremetida de sus contradictores sería tenaz y sin contemplaciones con la verdad.

 

Con todo Petro aumentó en 2 millones 700 mil votos su caudal electoral en esta segunda vuelta y fue elegido presidente con el 50.45% de los votos, contra el 47,30% de su contendor. Esta es la cifra mágica que hoy casi todos los analistas de la realidad colombiana tratan de comprender, pues marca el éxito de la primera persona de izquierda en la historia de Colombia que llega a la presidencia. *

 

En el acto en Bogotá para celebrar el triunfo, hubo dos momentos muy especiales y significativos alejándose del tono general del evento en donde primero la vicepresidenta electa Francia Márquez se presentó en el escenario junto a sus familiares y allegados, y después Petro entró con su familia, sin la presencia de otros políticos, personajes como asesores o que pudieran representar a los dirigentes del Pacto. Los acompañaba la guardia indígena que vela por su seguridad desde hace tiempo.

 

Pero a mitad de su discurso, Petro hizo una pausa para saludar y estrechar en un fuerte abrazo a Antanas Mockus, y minutos después entregó el micrófono a la madre de Dílan Cruz.

 

El primer gesto representa la adhesión a una forma diferente de hacer política, en donde “no todo vale” y en donde “lo sagrado es la vida”, consignas de Antanas durante su mandato en la alcaldía de Bogotá difundidas como acto pedagógico ciudadano, que son de máxima importancia para un país en crisis. Antanas Mockus es un matemático, catedrático de la Universidad Nacional de Colombia, ex rector de la universidad, además de alcalde dos veces de la capital fue congresista varios períodos.

 

La presencia de Jenny Medina, madre de Dílan quien fuera asesinado en 2019 durante las protestas del paro nacional y reivindicando la justicia para los asesinados como falsos positivos, marca la importancia para este nuevo gobierno de saber la verdad, de hacer justicia y de reparar, como clave para una no repetición.

 

El compromiso de hacer de Colombia una “potencia mundial de la vida”, como dice el presidente electo, pasará ineludiblemente por el respeto a estos principios que tan sutil pero frontalmente vimos en el escenario el día del triunfo de Gustavo Petro en estas elecciones presidenciales.

 

 

 

*Trataré de dar mi versión en una próxima entrega