
Chile digno, libre, equitativo, ecológico.
Jorge Coloma A.
La ReinaxApruebo.

Chile vuelve a tener esperanza. Esperanza de dignidad, de libertad, igualdad, donde los seres humanos logran una “relación indisoluble con la naturaleza”. La Convención Constitucional ha aprobado por 2/3 de sus miembros un principio básico para la convivencia nacional. Chile será un “Estado social y democrático de derecho. Es plurinacional, intercultural y ecológico” (Art.1). La Convención responde así a la demanda por una vida digna de la gran mayoría de los chilenos y chilenas exigido en el “estallido social” y en la marcha más grande de Chile (octubre 2019). Demandaron terminar con una vida regulada por la ambición del mercado, sus desigualdades y desprecios. Exigían acabar con las colusiones que afectaban al pueblo con alzas de precios (pollo, papel, medicamentos y otros); finalizar con el financiamiento ilegal de la política (ley de pesca); instalar derechos sociales como la educación, salud, previsión, vivienda. Se debía terminar con los vicios del mercado y con un Estado subsidiario privatizador que entrega nuestros recursos naturales y sociales a monopolios.
Dignidad era el grito que se escuchaba por todo Chile y para ello se demandaba un cambio constitucional. El Estado ya no debía intervenir sólo cuando el mercado fallara (subsidiariedad) sino que, por el contrario, debía regularlo y ahora actuar en beneficio de mayorías y del desarrollo del país de acuerdo con las demandas del siglo XXI: constituir una república solidaria, paritaria, con equidad y desarrollo sustentable frente a la emergencia climática.
Los poderes fácticos no aceptan el cambio de modelo. Todo vale para impedir la nueva Constitución. El ataque en contra del cambio es orquestado; se manipula y hasta se miente. Ha sido un continuo la campaña de desprestigio utilizando todo el poder de la prensa, la radio y televisión. Han proyectado errores particulares al conjunto de la Convención para crear un ambiente de rechazo en un país de desconfianzas. La desinformación, las fake news son sus instrumentos. Por ejemplo, en relación con el derecho de propiedad privada establecido en el texto y el pago de un “precio justo” en casos de expropiación, se difundió que éste no sería el precio de mercado. Javier Couso, abogado constitucionalista, corrige: “El precio justo es el valor de mercado. No es opinable”. Mienten al decir que los fondos ahorrados en las AFP serían expropiables. También lo hacen al referirse a la pérdida de autonomía del Banco Central. El mismo Banco Central solicitó tal definición, que no afecta la autonomía. Más aún, parte de ese artículo coincide con lo establecido en la Constitución del 80 (C80).
El borrador de la nueva Constitución establece un cambio significativo para todos y todas para superar inequidades y abusos fundamentadas en la C80; un cambio para superar la desprotección social con un Estado jibarizado que resguarda las grandes riquezas y que deja a millones en manos de acciones de caridad y asistencialismo. El borrador promueve un Estado social y democrático de derecho. Hoy la propuesta constitucional vela por una serie de derechos sociales que olvidó la C80. El borrador constitucional compromete al Estado con la protección de las personas desde el inicio de la vida y hasta la muerte. Vela por una comunidad de naciones que viva en un medio libre de violencia, en entornos seguros. Protege a personas mayores, a aquellas en situación de discapacidad, a niños, niñas y adolescentes: Establece derechos sexuales y reproductivos e instala la educación sexual integral. Sus artículos resguardan el trabajo decente, una vivienda digna, el agua que privilegia el consumo humano, un aire descontaminado, en fin, vela por el derecho a una ciudad sustentable.
Todo esto en un Estado democrático inclusivo y paritario, donde las regiones al fin tienen derecho a decidir sobre sus destinos. En un Estado inclusivo que respeta la diversidad que se da en las familias chilenas al ampliar su concepto más allá de criterios exclusivamente consanguíneos. En un Estado que se reconoce plurinacional y ello sin alterar un ápice la unidad del país. La nueva Constitución instala la plurinacionalidad y en forma coincidente con las declaraciones de la ONU (13.09.2007). Incluye el derecho a la libre determinación, el respeto al desarrollo político, económico, social y cultural de los pueblos originarios; a sus instituciones, sus conocimientos, culturas y prácticas tradicionales; reconoce el derecho indígena a participar como nación en la vida política, económica, social y cultural del Estado. La Convención promueve la solución de un problema histórico al buscar la cooperación en un país lleno de diversidades nacionales.
Hoy tenemos un borrador que está siendo mejorado fundamentalmente por la comisión de armonización. De ella saldrá una propuesta constitucional coherente y consistente. Así la empiezan a valorar opiniones internacionales y nacionales que van ponderando el juicio ciudadano, debilitando las opiniones del rechazo. La ciudadanía logra paulatinamente informaciones veraces, supera las falsedades y se conforman organizaciones que fomentan un voto crítico e informado. Esta es una condición esencial para que triunfe el Apruebo de salida y con esa victoria cumplir con los requisitos esenciales para vivir en un Chile donde se proteja la dignidad, la igualdad, la libertad y la naturaleza.
Contactos
Articulación Ciudadana La Reina - Santiago, Chile